martes, 5 de abril de 2016

No hay primera sin segunda

Nació el secongénito (¿es que acaso existe esa palabreja?), F llegó en la mitad del tiempo que M, con dolores más intensos (eso del gas y aire y toda la historia no me hizo NI COSQUILLAS), la barriga estaba ENORME, los dolores de espalda y cadera brutales, y los síntomas del embarazo se hicieron notar más. En las semanas antes de irme de maternidad de la chamba, ya casi ni entraba en el carro. No, no es broma...empujé el asiento lo más que pude y traté de acomodar el timón de tal manera que la manejada se hacía pasable. Lo chistoso era subir y bajar del carro:

Pararse perpendicular al asiento
Rotación derecha (nótese la dirección opuesta ya que acá se maneja al "revés")
Sentarse con las piernas afuera
Rotación izquierda
Agacharse para jalar la palanca para acercarse al timón
*Choca barriga con timón*
¡AY!
Se empieza a manejar.

Dolores parto en suuuuper buena hora...durante la noche. Tipo 1am ya directo al hospital. Hubo un momento en el que me fue tan doloroso que hasta pensé en epidural. Pero al menos logré que me dieran una tina para dar a luz en el agua. FABULOSO. Como tenía la espalda partida en dos, les pedí a las obstetrices que no me pusieran echada en una cama.SCORE.

Salvo una pérdida de sangre fuerte - que vino con desmayos cual telenovela según me contó la obstetriz que trajo a F al mundo, creo que me fue bien. Claro que igual te sientes como que te atropellan. Todo el cuerpo te duele post-parto. Mis papás vinieron, lo cual fue genial, porque nos echaron una mano con M y de paso para que conozcan a Felito.

Los Abus
Una de esas maravillas de la naturaleza es que el shock de dar a luz te hace olvidar cómo te duele. Osea, sabes que te dolió, pero no me acuerdo del dolor en sí. Porque si una se acordara, les apuesto que nadie se animaría por la repeticuá.

PD - Gracias a mis padres ahora estoy stockeada con salsa a la huancaína, mazamorra, galletas de soda y papa seca. OH YEAH.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Recapitulando VI

Ufa, cuanto polvo ha colectado este blog. Después de mucho tiempo, me siento a escribir de nuevo. La verdad el trabajo me ha estado quitando mucho tiempo. De nuevo, no me quejo, pero el seguir con mis crónicas, cuando ya las cosas no me parecen TAAAAAAN raras es un poquillo mas difícil. Además que la idea no es tampoco convertir a esto en un raje digital.

A ver, el 2015 vino y se fue sin demasiada novedad. M cumplió dos años: Tortita de rigor, invitados queridos, fiestuqui en casa, etc. Claro, todo esto mientras hacia convalecencia de mi operación de la vesícula. ¿Qué? ¿Te operaron? Sí, ¿no sabías? Como que viene de familia (del lado de mi papá), y el preámbulo de toda esta saga la puedes leer acá

Esta vez nos afanamos con la torta, y hasta dibujamos a Peppa Pig
Después de nuestro viaje a Lima Limón, invertimos un poco de tiempo y dinero en regresar a nuestra ciudad especial. Barcelona. La gran Barna. BCN, t'estimo! Que rico regresar y poder ver a los amigos que se quedaron, los lugares familiares, caminar por mi ex-barri (Eixample Esquerra) y poder tomar un poco de SOL PAR FAVARRRRRRR que acá se extraña a veces. Nos fuimos a la platja, fuimos a museus, fuimos a librerias, comimos gofres con helado - que por supuesto era lo mejor para M y tratamos de hacer más actividades family-friendly. Alquilamos un depa (casi al estilo AirBNB, pero no) en el mero centro para no caminar mucho que estuvo SUPER bueno. Es más, para el que quiera, me pregunta y lo recomiendo.

Nuestro reflejo en el Maremagnum
Ya habíamos programado con la familia de Mark irnos a Tenerife durante el verano. Nunca había ido por ese lado de España, y aunque el estar en un hotel todo incluído nunca ha sido algo que he hecho, la verdad la experiencia es buena cuando uno tiene chicos. ¿Qué es lo que quieren? ¡PISCINA! que más. Con eso les dan en el clavo. Se la pueden pasar todo el día ahí, hechos unas pasas y una feliz de la vida, tomando sol, comiendo rico y haciendo relax total. Perrrrrfect. Tenerife muy muy lindo. Muy volcánico. Hicimos un pequeño tour y nos fuimos a la playa. No pretendan que me vaya de viaje a una tierra con playa y no entre a darme un CHAPUZON. ¿Lo que me llevo de Tenerife? El olor a buganvilia. Me hace acordar de la casa al final de mi cuadra...ese olor a flor mezclada con el olor a mar...una que ha crecido con eso pues, que se le hace. Me dió nostalgia barranquina.

Costa Adeje
Terminé nauseabunda, asqueada de tanto buffet, pero por un motivo MUY especial. Se nos venía el frijolito reloaded version 2. EL PALLARCITO. Una nueva adición a nuestra petite famille que la verdad, hacía falta. Estamos seguros que M adorará a un bebé nuevo. Las de la guardería siempre nos dicen como le encanta ir al cuarto de los bebés para ver a los pequeñejos.

Qué ganas, qué alegría, que ilusión...inesperado - bueno ya, no tanto que si lo estábamos buscando, solo que nos ligó más antes que después. Ahora empezará la recicladera de ropa...de mobiliario...sea hombre o mujer este bebé usará lo que hay, que doble no compramos...estilo vintage 2013.

Se nos viene en Marzo 2016. EL mes. Mi cumple, el cumple de M, el aniversario de bodas y ahora el nacimiento. 

¡¡¡Se nos va el presupuesto del mes!!! 

sábado, 10 de enero de 2015

De océano a océano

Después del viaje de Lima de vuelta a casa, de nuevo regresamos al frío ártico. No pretendré entrar en detalles de lo difícil que fue hacer a M tratar de dormir en el avión, de cómo casi nos convertimos en "esos que no saben controlar a su hija en pleno vuelo" y demás.

Pasamos año nuevo en Escocia con la familia y de ahi reflexionando cómo hace unos días estábamos mojándonos los pies en el Pacífico...



...y despues pasear por el Firth of Clyde.



Nuestras dos realidades. Tiempo y espacio. Verano e invierno. Español e Inglés. Dos continentes, igual de amables, familiares y que son nuestro hogar. Es como vivir partida en dos, pero no. Pensar en un lado mientras se está en el otro, pero no. Hablar un idioma mientras piensas en el otro. Amigos de un lado, amigos del otro.

Locazo pues.

sábado, 20 de diciembre de 2014

En el dolor, hermanas (historias hospitalarias)

Allá por Setiembre del 2014 no me sentía muy bien. Como parte del trabajo, fui parte de un evento en Londres al cual tuve que asistir. El fin de semana antes del viaje en tren, me indigesté. Pensé que me había regresado la esofaguitis que tuve por el 2011, así que empecé a tomar Gaviscon al pasto. No comí casi nada en la cena del evento - que por cierto Rick Astley asistió y cantó, RICKROLLEADA EN VIVO. 

Me pasó, seguí mi vida, pero cada vez el dolor empeoraba y se volvía constante. Un día no aguanté más en el trabajo y tuve que safar volando. El dolor insoportable y en medio de reuniones todo el día. Al par de días fui al doctor, me sacaron análisis, me mandaron a mi casa pero como era caso urgente, me llamaron para decirme que haga una maleta, que me estaban esperando en el hospital. Así de claro.

En el hospital esperé, me revisaron, me dijeron que tenía que pasar la noche. De ahí empezó mi suplicio.

Lo que sigue lo escribí en un cuadernito que cargaba en mi bolsa entre mediados de Octubre a principios de Noviembre del 2014 que estuve internada en el hospital por primera vez:

Faltar al trabajo porque una está maluca: Normal.
Faltar al trabajo para hacerse análisis: Normal pues.
Faltar al trabajo porque el doctor te llama personalmente para decirte que tienes que ir directamente al hospital: Preocupante.

Se puede ver tele gratis en las mañanas y puedes comprar paquetes de cable para ver películas que POR SUPUESTO hice para no aburrirme en mis horas de insomnio.
Sin embargo dentro de la incertidumbre de los exámenes y ultrasonidos, se forja una especie de fraternidad de dolores y achaques entre la gente del cuarto - hay 6 camas acá, sólo una libre. Experiencias bajo ecografías y endoscopías, esa complicidad bajo el dolor y la codeína que hacen que la cosa se haga mas llevadera. Claro que dentro de la camaradería se esconden los preocupantes diagnósticos y las visitas de familiares preocupados que se sientan alrededor de una sin saber qué hacer o decir.

Dentro de todo, puedo decir que de momento, si bien estoy en el limbo del diagnóstico final, no estoy tan mal como mis compañeras. Sin embargo mi recibimiento pudo haber sido mejor. Llegué en silla de ruedas - cansada y adolorida - a una recepción a altas horas de la noche donde las enfermeras estaban demasiado ocupadas. No se dieron ni el tiempo de pensar qué hacían conmigo. Una dijo a la otra "Nos han mandado a otra, dónde la vamos a meter...". Fue un momento en el que me sentía vulnerable y me chocó mucho. Me sorprendió del staff de la NHS.

Ahí se acabó. Seguro me dió sueño y no terminé de escribir. Esta estancia la recuerdo dentro de todo con buen humor porque mis compañeras de cuarto eran un MATE DE RISA. Especialmente la que estaba en la cama frente a mi. Era un caso, su familia era otro caso y con la que iba a su costado hicimos buenas migas y parecía que estábamos en pijama party. Hablando hasta las altas horas de la noche, rajando de las que no hablaban, compartiendo revistas y metiéndole lora a los enfermeros de turno.

Finalmente me diagnosticaron un bloqueo del ducto biliar, el cual hacía que presentara síntomas de piedras en la vesícula y niveles preocupantemente altos de bilirrubina sin que se pudiera ver en una ecografía. Tuvieron que meterme a una máquina de tomografía para poder ver el detalle. Ahí estaba el detalle.

Tuve un procedimiento en el cual me desbloquearon el ducto, bajo sedativos sin estar completamente anestesiada y terminé siendo parte de ese bajo porcentaje que presentan complicaciones. Tuve ese procedimiento un jueves en la mañana, en la tarde ya estaba en mi casa. El viernes no me sentía bien, y para el sábado por la mañana ya me había desvanecido en mi casa, así que tuve que correr a emergencia. En esencia perdí sangre. Tanto así que tuvieron que dejarme de nuevo en el hospital, en observación y con transfusión de sangre de 2 unidades. Ahí conocí a otro grupo de mujeres con mis mismos síntomas, mismos dolores y mismos buenos humores de pasarla al menos lo mejor que se pudiera.

De una señora no me olvidaré jamás. Estaba amarilla amarilla. No muy conversadora, pero muy amable y comentando los acontecimientos del día. En eso llega el cirujano a decirle (con las cortinas cerradas obviamente) que tenía un tumor canceroso en el páncreas inoperable y que lo sentía mucho pero lo único que le podían ofrecer eran tratamientos paliativos. Ella preguntó cuánto tiempo tenía y le dijo seis meses.

Seis meses que pueden ser mas largos o mas cortos de lo esperado. Seis meses para cerrar todos los capítulos de tu vida y ser la fuerte para que la familia y los amigos no sientan la pérdida. 

Cuando me dieron el alta, me despedí de todas y especialmente de ella. No sabía que decirle, le solté una banalidad pero igual al final nos sonreímos. Cuando ella les contó a sus visitas lo que le dijeron, ella fue la que los consoló a todos. Ella se encargó de abrazarlos y decirles que todo iba a estar bien y que no se preocuparan, que ella había hecho todo lo que había querido en su vida.

Siempre pensaré en ella, en lo rápido que se la va la vida a uno y lo importante que es en no dejar pasar los días sin haber hecho algo memorable para uno. Por más pequeño que sea. 

martes, 2 de diciembre de 2014

Recapitulando V

Estimado lector, he tirado al olvido mi blog.

Sí, me convertí en una estadística más en la cual actualicé como loca por tiempo pero luego la vida se puso interesante. Calma, que ahora los pongo al día:

El 2014 se nos pasó volando. Pasando los días entre las idas y venidas de la guarderia con mi frijolita, balanceando el trabajo y la vida de familia. Entre días, tratando de organizar salidas de finde a ciudades cercanas...

The Angel of the North - Newcastle
La frijolita cumplió su primer añazo, asi que tocó hacer la merecida fiestuqui. Claro que no la hicimos en casa, sino que llevamos la fiesta a Escocia para que los primos, tíos y demás parentela estuvieran presentes. Llegaron los infaltables abuelos peruanos y se armó el tono.

Muy afanosita yo, me mandé con la torta. Acá así pastelerías que vendan tortas frescas son suuuuuper escasas, sino inexistentes. Puedes mandar a hacer tu torta, pero Semifredo de lúcuma no hay pues, no insistas. Hacer la torta no fue lo difícil, sino asumir la responsabilidad de que esté bien hecha, bien cocida, que sepa rico y que no indigeste a nadie. De ahi la decoración, como se puede apreciar, basada en el libro du jour de M: The Very Hungry Caterpillar (ó La Oruga Muy Hambrienta). Como pueden apreciar, fieles muchachos, el acabado de la masa no es finísimo, pero hay mucho amor. Mucho amor. Al final todos se la comieron y alcanzó y sobró.

En plano trabajo, tuve la oportunidad de irme a España (Girona) con el equipo para hacer team building - que nunca cae mal. BRUTAL, BRUTALISIMO, QUE NERVIOS NO SE, CASI ME DA VERTIGO, PENSE QUE ME IBA A CAER, pero lo pasé super y tengo las fotos y soy feliz, jaja. Claro, soy honesta...no la repito.


Nótese el pequeño globo, estábamos bien arriba...
De ahí vacaciones familiares en bungalows en el bosque para finalmente viajar a Lima para bautizar a M y PASAR UNA NAVIDAD VERANIEGA. Riquísimo regresar a casa, dormir entre zancudos limeñísimos y salir a pasear por el malecón con la brisa marina. Claro que la visita resulta diferente cuando uno viene con una nena de menos de dos años. Ya las salidas terminan a ciertas horas familiares y recorriendo parques para el libre esparcimiento. Hay que ver dónde va uno a comer para que ella coma también, si hay sitio para el cochecito, a ver si aguanta caminando o a ver como la vamos cargando entre los dos.


La mesa con los bocaditos y la bola de oro
Vi a mis patas del cole, a mi mafia de la universidad y familia completa. Salió todo muy lindo y hasta fuimos al cine. Felizmente los abus a la mano para hacer de niñeros. Los días se nos pasaron en un cerrar de ojos. No comí tanto como esperaba porque tuve un percance médico que traje desde el UK que comentaré en una próxima entrada.

FELIZ 2015 Y HASTA LA PROXIMA.